“Ha sido un viaje muy intenso y productivo”, dice al otro lado del teléfono Pablo Llanes, fundador de Holystic ProÁfrica. Del 29 de julio al 2 de agosto ha viajado a Uganda junto a Luis Manuel de Sancha, vicepresidente de la ONG con sede en Madrid. “Nos damos cuenta de que tienen mucho sentido los proyectos de baloncesto en el distrito de Kole [al norte del país africano]”, afirma Llanes.
Si el objetivo del viaje era inaugurar una cuarta cancha de baloncesto, la pista ‘Yago Llanes’, en la escuela de secundaria de Saint Mary’s school -cerca de la localidad norteña de Aboke- y supervisar las escuelas deportivas y proyectos de salud, han traído en la mochila nuevos proyectos de cooperación a partir de las necesidades que han detectado en el terreno.
“El próximo año vamos a construir una quinta pista de baloncesto. Será en el seminario de Saint Joseph, que está cerquita de Saint Mary”, cuenta el fundador de Holystic. “También hemos hecho un llamamiento en redes sociales para construir un aula de enfermería en Abongodic, una escuela de primaria que está cerca de Father Aloysius [situado en la localidad de Bala]. Es el único sitio de la región donde hay formación de enfermería y, hasta ahora, dan clases en la calle o ocupan las aulas cuando no están los niños en clase”, añade Llanes.
Como es habitual en los viajes que realizan miembros de Holystic ProÁfrica a los tres países en los que la ONG desarrolla sus proyectos de salud y deporte, que son Etiopía, Uganda y Camerún, en este viaje han llevado en la maleta material deportivo para la práctica de baloncesto y también para tratamientos de fisioterapia en el St. John XXIII Hospital-Aber, un hospital privado sin ánimo de lucro situado en el distrito de Oyam.
Además, después de visitar tres escuelas de primera y secundaria a las que acuden muchos niños con discapacidades físicas, Llanes explica que la ONG se ha comprometido en un futuro a dotar de sillas de ruedas a los que lo necesitan, pero comprándolas a nivel local. Así hicieron durante la visita al colegio Wigua, donde entregaron una silla de ruedas nuevas a Rafaela, una alumna que tenía rota la suya.

En uno de estos centros educativos, concretamente en Alelybanya (Kole), han solicitado a la ONG española financiación para una estancia en la que puedan dormir alumnos de séptimo año. Ahora lo hacen en un espacio poco acondicionado y, aunque ya trabajan, no tienen dinero suficiente para pagarse un alojamiento y por eso se hospedan como pueden en este colegio ugandés.
Algo similar ha pasado con la parroquia principal del poblado de Aboke, donde está reconstruyendo su techo derrumbado. El Grupo Infical, presidido por Luis Manuel de Sancha, ya se ha comprometido a aportar la ayuda financiera necesaria.
Sancha, que además de supervisar los proyectos junto con Pablo Llanes ha arbitrado varios amistosos de baloncesto entre los niños y niñas que están en las escuelas de baloncesto impulsadas por Holystic, explica que el dinero que tienen los colegios es limitadísimo y se sitúan en zonas pobres. “Si viniésemos cada seis meses estaría bien, pero conviene afianzar las cosas porque la situación económica y lo que podemos hacer desde la ONG es limitada”, apunta el también ex-arbitro profesional de baloncesto.
Gran parte de los proyectos de Holystic ProÁfrica en Uganda están progresando y en crecimiento gracias a la misionera comboniana, Encarnita Cámara. “Aquí contamos siempre con ella”, señala Sancha. “Es la que nos da el apoyo para la construcción de las canchas de baloncesto en los colegios y la que hace el seguimiento”.
Tal y como le ha pasado a Pablo Llanes, para el vicepresidente de Holystic este nuevo viaje a Uganda ha supuesto la constatación de que el esfuerzo que se hace desde la ONG tiene mucho sentido y va en buena dirección. “Hemos recibido mucho más de lo que esperábamos y traemos más proyectos e ilusión para llevarlos a cabo. También vemos que el potencial para desarrollar el baloncesto en los colegios es infinito”.
Ahora toca asentar todo lo vivido y apuntarlo en un papel para trabajarlo y desarrollarlo.
